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Miniconsejos para la buena educación de tu perro

“Dar es siempre mejor que quitar”

1.- Cuando le ofrezcas su ración diaria, hazlo en varias veces: Toma puñados de su ración y vas añadiéndolos mientras el perro está comiendo hasta terminarla. De esta manera, la cercanía de tu mano significará “más” para él, y no “menos”. 2.- Al retirar el bol, hazlo siempre en vertical. Si lo retiras en horizontal o lo empujas con el pie, puedes activar su instinto de caza, correrá a por él y utilizará su boca. 3.- Mientras está comiendo, muéstrale un pequeño premio más apetitoso que su comida. Cuando retire la cabeza del bol, felicítalo y entrégale el premio. Después, lo dejas que termine su ración. 4.- Busca su tranquilidad a la hora de comer. Si se pone muy nervioso, o engulle muy rápido, utiliza una “alfombra de olfato” a modo de bol.

“La calle también es tu casa, mantenla limpia”

El primer problema suele ser el pis y la caca en casa. Te vamos a ayudar a que lo haga en la calle, pero no olvides limpiarlo. Llevarte un par de bolsas en el bolsillo no ocupa mucho espacio, y evitar que haga pis en fachadas sólo te llevará variar unos metros tu ruta. 1.- Nunca le regañes por hacer sus cosas dentro. Sólo conseguirás que se esconda para hacerlo. 2.- Si es un cachorro, tendrás que sacarlo después de comer, beber, jugar, dormir… unas ocho veces al día. En menos de 10 días tendrás un problema menos del que preocuparte. 4.- Si es un adulto y no ha estado acostumbrado a vivir en un piso o casa, efectúa salidas cortas hasta que lo haga fuera. Cuando esto ocurra, felicítalo efusivamente o prémialo con un trocito de comida o con un juguete. 5.- No olvides consultar siempre con tu veterinario, puede tratarse de un problema de salud.

Los tres primeros días que pases con tu nuevo perro van a ser los que le indiquen cómo comportarse en su nueva forma de vida. Siguiendo unas pequeñas pautas, podremos evitar la aparición de esta sintomatología:

1.- Evitar la creación de un exceso de apego hacia el dueño. 2.- Asegurémosle al animal una cantidad de ejercicio diario acorde con sus necesidades físicas y temperamentales. 3.- Déjale a mano juguetes interactivos que liberen comida, “mordisquear” disminuye la ansiedad. 4.- Enséñale de forma divertida algunas órdenes básicas. 5.- Acostúmbrale a permanecer en una habitación diferente a la tuya. 6.-No le des muestras de que vas a salir o se va a quedar solo. Practica salidas cortas en los primeros días. 7.-No dejes a su alcance objetos que no quieras que rompa o se trague. 8.-No lo castigues nunca. Se está adaptando y no hace las cosas a propósito.

“El respeto funciona en doble dirección”

1.- Prémiale cuando se interese por alguien, antes de que le toquen y antes de que salte sobre esa persona para saludar. Si es necesario, indícale con premios que las cuatro patas en el suelo es la forma adecuada para un acercamiento a un humano. 2.- Evita el uso de collares de castigo, ahogo o eléctricos. Pueden crear una mala asociación con respecto a la presencia de personas. 4.- Informa a las personas de que tocarle en la cabeza, el hocico, o acercarse muy efusivamente no es la forma correcta de saludar a tu perro: Pídeles que primero te saluden a ti y, cuando el perro esté calmado, interactúen con él. 5.- Durante los paseos, cambia de ruta en la medida de lo que puedas. Observa los lugares que le ponen nervioso y efectúa sucesivamente aproximaciones a los mismos utilizando premios mientras permanezca tranquilo. No evites los colegios ni las plazas concurridas, enséñale a disfrutar de la cercanía de las personas.

“No hay buena relación sin buena comunicación”

1.- Utiliza una correa de metro y medio o dos metros como mínimo. 2.- Evita el uso de collares de castigo, ahogo o eléctricos. Pueden crear una mala asociación con respecto a la presencia de otros perros. 4.- Decide si quieres que tu perro salude a otro o no, antes de permitir su acercamiento. Es mejor que os deis la vuelta antes de que lo tengas que apartar a tirones. 5.- Procura que sus acercamientos sean laterales y permíteles olerse. Si no te encuentras en una situación cómoda, indícale que os marcháis sin realizar movimientos bruscos ni tires repentinamente de la correa. Sobre todo, no grites. 6.- Permítele olisquear el suelo durante el paseo. Los olores de otros perros son sus “mensajes”. Aunque no se vean, de esa forma se conocerán. 7.-Pregunta siempre al dueño antes de acercar tu perro a otro.